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Terracycle te recicla

En abril de 2011, Terracycle irrumpía en España de la mano de BIC y en Resseny os lo contábamos. Dos años antes ya nos habíamos hecho eco de esta iniciativa estadounidense que se preveía en auge, algo que se ha ido confirmando a lo largo de estos años.

Terracycle se basa en la compensación económica por la recogida de residuos difícilmente recuperables por los sistemas de gestión convencionales. Se crean Brigadas en colegios, universidades y empresas que se hacen cargo de la recogida de materiales de desecho a cambio de puntos canjeables por donaciones a ONG’s o, en el caso de escuelas, por recursos educativos para el propio centro.

Durante estos años se han formado Brigadas de recogida de elementos de escritura, pequeños envases específicos e, incluso, colillas de cigarrillos.

Ahora, Terracycle nos presentan en España dos nuevas Brigadas: la de los teléfonos móviles y la de cartuchos y tóners. Con estos programas de recolección se pueden reciclar todo tipo de móviles estropeados o en desuso, así como cartuchos de impresora y toners vacíos, dando una solución sostenible a este tipo de residuos tan habituales en los centros de trabajo.

Si vuestra empresa está interesada, no dudeis en poneros en contacto con ellos para formar parte de estas brigadas que ayudan a eliminar residuos y a financiar organizaciones a favor de los derechos ambientales y sociales.

El papel que ayudó a salvar el Parque Rural de Teno

Cuando en los años 40 se introdujo en Tenerife el rabo de gato o Pennisetum setaceum como planta ornamental, nadie pensó que pudiera acarrear consecuencias ambientales y económicas tan importantes 50 años después.  Pero así es. Lo que seguro tampoco pudieron llegar a intuir fue que esta amenaza pudiera convertirse en un recurso a través del diseño. Y también es así.

Esta gramínea es una de las 25 especies invasoras más nocivas en los ecosistemas protegidos de la Macaronesia (Islas Canarias, Azores, Cabo Verde, Madeira e Islas Salvajes). Además, los organismos públicos canarios gastan anualmente más de medio millón de euros en su erradicación en las zonas naturales protegidas. El problema, como pasa siempre  -y que en estos ecosistemas cerrados se agrava debido a su fragilidad delante de factores externos- es que desplaza a otras especies autóctonas, algunas protegidas y en peligro de extinción.
Pero ante los problemas, creatividad. Los investigadores de la Universidad de la Laguna que forman parte del programa PROCEDER han encontrado una manera de revalorizar la fibra de rabo de gato produciendo papel y cartón para packaging. Lo que hasta ahora retiraban las brigadas de las zonas naturales, se quemaba. Ahora se le da valor. De momento, las muestras de papel se realizan de manera artesanal, pero se está trabajando en el diseño de una máquina que normalice la producción de papel. Esta máquina se alimentará de energía renovable, el agua utilizada se reaprovechará, así como los residuos secundarios de la producción, como la lignina. Como apunta el director del proyecto, Alfonso Ruiz, “no sería deseable solucionar un problema ambiental creando uno nuevo”.

La idea de hacer papel a partir de una especie invasora sólo es una de las ramas que empiezan a florecer de todo el programa canario PROCEDER, que pretende impulsar el desarrollo local sostenible a través del ecodiseño y de los recursos (conocidos y, como en el caso del Pennisetum, innovadores) de las islas Canarias. Durante los últimos años se han realizado talleres con comunidades locales, diseñadores e investigadores que han sido dinamizados por Alfonso Ruiz, Carlos Jiménez y compañía. De estos talleres de cocreación surgieron ideas larvarias con un gran potencial para potenciar el desarrollo a nivel insular que, tratadas desde las diferentes líneas de investigación de la Universidad de la Laguna, están empezando, afortunadamente,  a hacerse realidad.

3 tostadoras

Atención, pregunta: si tu vieja plancha o el secador ya no funcionan, ¿qué haces con ellos? Lo lógico es olvidarte de intentar reparar esos pequeños electrodomésticos, puesto que te puede costar más de lo que vale uno nuevo. Además, resulta prácticamente imposible separar sus piezas para un correcto reciclaje. Lo cierto es que su medida perfecta es ideal para tirarlos directamente al contenedor genérico, y así es donde acaban la mayoría. Recursos valiosos y finitos destinados a acabar en vertederos.

The Agency of Design, o lo que es lo mismo, Rich Gilbert, Adam Paterson y Matthew Laws, salidos de la Royal College of Art en 2009 y con las ideas claras en cuanto al diseño sostenible (para ellos no es una moda, sino una revolución), se estrenaron con un proyecto ambicioso que pretendía resolver el problema de esos pequeños electrodomésticos: Design Out Waste.

Y no encontraron una solución (nunca hay una única solución), sino tres estrategias tres para aprovechar al máximo los recursos de una única tostadora: la realista, la pragmática y la optimista.

En la realista rediseñan una versión que se aprovecha de los sistemas de reciclaje existentes (en el Reino Unido, of course)  para recoger estos aparatos al final de su vida útil y desensamblarlos de manera fácil y rápida debido a un sistema de fijación al vacío –patentado-  de sus piezas.


La versión pragmática es una tostadora modular para que cuando uno de los módulos no funcione, puedas retornarlo y el servicio técnico pueda repararlo, dándole hasta 9 vidas a esos materiales.

 La optimista es una tostadora que nunca pasa de moda. Es el objeto que heredarán tus hijos, te marca el número de tostadas hechas desde el primer momento y, a nivel estético, es una delicia.
Sin duda, cada idea por sí sola ya mejora lo que había, pero unidas hacen la tostadora perfecta, sobretodo, porque pasan de ver un objeto cotidiano a tener en cuenta todo un sistema.

o: Tune'n Radio o Superar la adicción a los objetos o La curva natural

Pañales usados para tejados verdes

 
Sí, han leído bien. Los pañales sucios pueden convertirse en el sustrato ideal para la construcción de cubiertas vegetales. Los pañales de usar y tirar suponen un grave problema para el medio ambiente porque sus componentes no son biodegradables y suelen acabar en vertederos. A pesar de que empiezan a haber alternativas válidas a los pañales desechables y de que han surgido algunas empresas, como Knowaste, dedicadas al reciclaje de pañales, la mayor parte de consumidores aún se decantan por este tipo de pañales de un solo uso.

La mayoría de pañales desechables contienen SAP (Polímeros Súper Absorbentes). Químicamente son unas partículas de poliacrilato de sodio que a la vista humana se aprecian como un polvo blanco sin olor. Este material es capaz de absorber hasta 30 veces su peso en fluido, una propiedad que lo hace idóneo para su uso en pañales, toallas higiénicas o procesos químicos que requieran la absorción de agua. Un pañal, por lo tanto, puede contener hasta medio litro de orina, lo que lo hace además una fuente importante de nitrógeno.

Los tejados verdes, cubiertos parcial o totalmente por plantas, son interesantes porque, entre otras cosas, mejoran la climatización del edificio, filtran contaminantes del aire y de la lluvia, reducen el calentamiento excesivo de las ciudades,  preservan la biodiversidad urbana y actúan como barreras acústicas. Las plantas que viven en estos tejados verdes, si bien están adaptadas a condiciones extremas, necesitan igualmente un aporte de agua y de nutrientes. De ahí que los arquitectos del estudio Qenep introdujeran los pañales usados en uno de sus proyectos, porque además de que los SAP son capaces de acumular mucha agua que puede ir consumiendo la planta a lo largo del tiempo, van cargados de nitrógeno de la urea, nutriente esencial para los vegetales.

La curva natural


No fue la naturaleza quien creó las tablas rectas, sino las limitaciones tecnológicas”. Y cuánta razón tienen los de Bolefloor, la empresa holandesa que produce y comercializa suelos de madera de lamas curvas, resiguiendo la morfología de los árboles, volviendo así a lo natural. Cada tarima es diferente, puesto que cada corte y cada árbol son únicos. La tecnología, desarrollada por una ingeniería finlandesa junto a tres compañías de software y el Instituto de Cibernética de la Universidad Tecnológica de Tallin, combina sistemas de escaneo de la madera junto al desarrollo de herramientas CAD/CAM y algoritmos de optimización para la colocación y secuenciación de las lamas. Este novedoso método permite detectar los bordes naturales de la madera y evalúa sus imperfecciones (nudos, etc.) para determinar el corte más eficiente y duradero. Con esto, la técnica permite ahorrar madera, puesto que se obtiene mayor superficie de suelo por árbol talado. Nunca la frase “hacer más con menos” estuvo mejor justificada.

o: Mirador Pinohuacho o La ciencia es simple o Solución biónica a las trampas transparentes

Solar cooking

 
 
 
 
Una de las causas que me ha hecho dejar de lado el blog por unos días es la acumulación de entregas del máster que estoy realizando en mi ‘tiempo libre’. Para la semana pasada tuvimos que diseñar un horno solar siguiendo criterios de ecodiseño y analizar económicamente y ambientalmente los impactos que suponía. Nos basamos en el diseño del horno que consiguió la mayor temperatura en la práctica del año pasado (144ºC), realizado por E. Sevigné y J.L. Aguilar, y lo mejoramos en cuanto a impactos ambientales se refiere, sustituyendo materiales como el acero y el vidrio por materiales renovables y de bajo consumo energético.

Como veis, el horno consiste en una lámina de PVC metalizada que, enrollada ocupa muy poco espacio, y que al formar un cono con ella, concentra los rayos del sol, calentando lo que se ponga en su interior. La estructura se mantiene con un par de clips y unos tensores hechos con cuerda y tres piedras. Para apoyar el envase de lo que queremos calentar hemos diseñado un trípode hecho con corchos y palillos pensando un método que permita mantenerlo todo en un pack para dificultar la pérdida de alguna de sus partes.  Probamos el horno un día soleado y alcanzó los 150ºC (¡récord de la asignatura!) en 25 minutos. Así que ya tengo un buen dispositivo para calentarme el té en mi nuevo jardín.

o: Sunny flower o Piegato o Sierras bien diseñadas

En biocombustibles, separar el grano de la paja

En origen, los biocombustibles fueron ideados para valorizar energéticamente los restos vegetales de poda y cultivo. Como acostumbra a pasar, la idea quedó pervertida cuando algunos vieron la oportunidad de hacer grandes negocios al utilizar cultivos enteros de maíz o azúcar para la generación de energía. Aún así, cada vez más existen proyectos y empresas que apuestan por la idea inicial de los biocombustibles. Se llaman, paradójicamente, biocombustibles de segunda generación y son aquellos que tienen como materia prima un residuo agrícola.

Es el caso de la empresa danesa Inbicon, que genera etanol a partir de la paja del trigo, de manera que no utiliza la parte comestible de la planta: el grano. Así, el grano se separa de la paja y de la paja se separa la lignina –de la cual también se obtiene energía, con la producción de pellets- de la melaza –para su uso en piensos- y de la celulosa, que a través de un proceso diseñado por la empresa, se convierte en un líquido al que se le añaden una serie de enzimas que catalizan las reacciones que producen etanol.
El etanol se utiliza, de momento, mezclado con la gasolina. Los coches actuales no necesitan ninguna adaptación para admitir un combustible con hasta un 25% de etanol, por lo que es un avance que permite seguir utilizando las tecnologías actuales.

Este año, por fin, una gran empresa Japonesa –Mitsui- ha apostado por el proyecto y ha comprado la licencia para utilizar la tecnología de Inbicon en el sudeste asiático. Mitsui planea aplicar la tecnología en la industria de aceite de palma, donde los residuos procedentes de la producción de aceite de palma pueden ser convertidos en etanol.

Parece que con los últimos desarrollos dentro de la tecnología enzimática logrados por los más importantes proveedores de enzimas, tales como Danisco Genencor y Novozymes, la producción a gran escala de etanol a partir de biomasa y residuos orgánicos puede empezar a ser verdaderamente práctica en todo el mundo.


o: Arroz energético o Tejas camaleónicas o Superratón

Tejas camaleónicas para ahorrar energía

¿Qué pasa si, bajo un sol demoledor, nos ponemos una camiseta de color negro? Pues que seguro que tendremos más calor que si llevamos ropa blanca. Esto es debido a que los colores oscuros absorben más calor que los colores claros, que reflejan los rayos del sol. Esta es la premisa de la que parten unos recientes graduados del MIT (Massachusetts Institute of Technology), que han desarrollado unas tejas que cambian de color en función de la temperatura. El Thermeleon, a modo de camaleón térmico, es capaz de cambiar de color en función de la radiación solar, de manera que los tejados serán blancos en verano y negros en invierno. En su estado blanco, las tejas reflejan el 80% de la luz solar que llega; por el contrario, cuando están negras, absorben el 70%. Estas tejas utilizan un polímero común en una solución acuosa. Esta solución se encuentra encapsulada entre dos capas de plástico flexible, con una capa oscura en la parte posterior. Cuando la temperatura sube por encima de un cierto nivel, el polímero se disuelve, haciendo que el fondo negro se vea a través de ésta. Cuando la temperatura aumenta, el polímero se condensa produciendo una superficie blanca. De momento, se está trabajando en la utilización de materiales de menor coste, con una vida útil más larga, y en la consecución de una nueva versión del polímero en microcápsulas, para poder producir una pintura que pueda rociarse sobre cualquier superficie. Pero la idea promete, por innovadora y porque puede permitir reducir la factura de calefacción y refrigeración en un 20%.

+: Thermeleon
o: Transition towns o Gocycle o Serruchos bien diseñados

Gocycle



Richard Thorpe iba cada mañana a la oficina de McLaren de Londres en bici. Pero o bien  llegaba sucio porque había tenido que arreglar un pinchazo, o se le había salido la cadena, o llegaba sudado o bien llegaba andando porque la noche antes le habían robado la bici. Sea como fuere, siempre llegaba mosqueado. Decidió dejar el trabajo y dedicarse en cuerpo y alma a diseñar el vehículo del futuro para la gente de ciudad: Gocycle, la bicicleta 2.0. Gocycle incorpora un motor eléctrico para aquellas cuestas en que nos es imposible subir pedaleando, es ligera, plegable, incorpora un nuevo sistema ergonómico en manillar y sillín y muchas otras pequeñas mejoras (eje cardan, neumáticos macizados,...) que hacen de esta bicicleta un medio de transporte ideal para todos aquellos que se mueven por la ciudad y están cansados de todas las incomodidades que ofrecen las bicis privadas y públicas.

Test para el Hymini

Hace algún tiempo, os hablaba en este blog sobre Hymini, un generador eólico portátil. Pues bien, Sergi Costa Duran se ha calzado este verano el maillot verde aventurero y se ha ido a probarlo a una isla de fuerte viento. Así nos relata Sergi su experiencia:

Hymini es un generador eólico de bella factura, diseñado en EEUU y desde hace unos meses con distribución en España gracias a H2 Planet y Hidrógenos del Nervión. Pensé que dicho cargador eólico me serviría para abastecer de energía diferentes aparatos que necesitan ser recargados como un móvil, un ipod y pilas recargables para el frontal, ya que esperaba pasar largos días sin acceso a la red eléctrica.

Nos venden el Hymini como un cargador para la mayoría de los dispositivos inalámbricos portátiles de una voltaje máximo de 5V (iPod, reproductor de MP3, PDA, cámara digital y teléfono móvil). Está alimentado por una batería recargable de ión-litio de 1200mAh y va acompañado de un adaptador AC-DC para usar en toma de corriente de 100-240V, así como de un cable USB útil para el iPod o el ordenador. Además, lleva diversos adaptadores para telefonía móvil. A efectos prácticos, necesita ir acompañado de un kit de manos libres, para colgar del brazo (en caso de usarlo para correr o esquiar) o para el manillar de bici, donde quizá su aplicación tenga su mayor sentido. Tras tres semanas de test en condiciones de viento generoso, he aquí mi valoración del invento:

- Su peso (90gr) y reducidas dimensiones (13,72cm x 8,64cm x 3,30cm), son ideales para este tipo de aventuras.
- Bajo 10 grados de temperatura (tª media de la que disfruté durante mi periplo vacacional) su capacidad de carga se ve francamente reducida.
- La velocidad mínima del viento requerida es al menos de 15 km/h, aunque bajo condiciones de humedad excesiva o lluvia su eficiencia se ve mermada. De hecho, si llueve mejor no sacarlo.
- Se aconseja una velocidad del viento entre 24 km/h y 65 km/h para su carga eficiente, algo que tratándose de la isla en cuestión estaba asegurado.
- La carga es más completa si se parte de un almacenaje residual de 20% (el aparato incorpora 2 LEDS, que ayudan a saber si la batería está del todo descargada). Para un viaje de estas características fue inviable mantener ese almacenaje residual.
- Si dispones de un cargador de pilas USB, te podría sacar de un apuro para cargar las pilas AAA de 1,5V, útiles para un frontal o linterna. Aunque, ello comportaría varios ciclos de carga-descarga, ya que el puerto USB sólo admite una pila por carga.
- He probado de cargar tres tipos de iPods con resultados más bien descorazonadores. Carga uno de 2GB (¡comprado en 2005!), pero no hace lo propio con el 4GB y menos con el de 16GB.
- Para cargar una cámara digital, se necesitaría un convertidor a corriente alterna (inversor) lo que hace inviable su uso para este fin. Valen unos 60 euros y pesan demasiado.
- Lo he probado en una Blackberry (PDA) y carga.

Parece ser pues que la versión actual de Hymini es eficaz en latitudes mediterráneas y tropicales, aunque sea para cargar menos cosas de las que promete: un móvil, un reproductor MP3 (…si aún tienes), un iPod (ojo, probad si carga el vuestro antes de comprar) o una PDA. Su rendimiento es indudablemente mejorable, pero al menos ya permites que el viento de tu zona (asegúrate 24 km/h mínimo) haga la competencia a una carga convencional que aparte de no resultar gratis, no sabes seguro si procede de energía renovable o no (en caso de que no te hayas pasado ya a comercializadoras tipo Gesternova). El precio aquí en Europa es de unos 60 euros, kit auxiliar y otros complementos aparte.

+: Hymini
o: Cargador portátil o Natural Fuse o Sun Station

Sunny Flower by Fendi Meng






Sunny Flower, del diseñador chino Fandi Meng, es un cargador solar. Funciona abriendo los pétalos y absorbiendo la energía solar. El aparato, que puede pegarse a un cristal, almacena esa energía, que luego servirá para recargar tu teléfono o tu reproductor. Gran idea de muy bella factura.

o: Fandi Meng
+: Cargador portátil o Invisible streetlight o Sun station

Natural Fuse: red social de plantas

Sergi Costa Duran nos sorprende con otra interesante entrada para Resseny. Esta vez nos habla de un notable experimento donde las plantas y el consumo de energía son los puntos principales:

Este proyecto, creado por Haque Design + Research y auspiciado por The Architectural League of New York, formará parte de la exposición "Situated Technologies: Toward the Sentient City" (algo así como “Tecnologías situacionales: hacia una ciudad sensibilizada), que se celebrará en NY en otoño de este año. Se persigue un doble fin: a) comunicar acerca de las bondades de las plantas como sumidero de dióxido de carbono. b) concienciar respeto a las posibilidades de un consumo energético más razonable. Sin árboles ni masa vegetal no habría vida. Partiendo de esta realidad, Haque proponen una red social de plantas que –microchips mediante- monitorizan e informan del gasto energético in situ. Lo educativo de esta red social es que el estado de salud de las plantas es directamente proporcional a la cantidad de consumo energético que tengan sus dueños; a más consumo, peor para las plantas. Haciendo un símil local, si decidimos monitorizar las plantas y distribuirlas por cuatro distritos de la ciudad (A-D), veremos que si la vecina del distrito A despilfarra la energía, ello comportará la defunción no solo de sus plantas sino también de las del resto de la red. Por lo tanto, lo que se haga en el distrito A, afectará al distrito B, C y D.

Y es que la clave de todo el proyecto –de abasto glocal-es enlazar el proceso de la fotosíntesis con el consumo energético de la especie humana. Gracias a la maravillosa fotosíntesis y a la luz solar, la planta aporta energía (verdea sus hojas), libera 02 (purifica el aire) y al mismo tiempo absorbe CO2 (reduce el efecto invernadero).
Este proyecto, aún en curso, tiene previsto una duración de nueve meses y está indudablemente relacionado con nuestra huella de carbono. La pregunta es: si tu consumo energético consigue que “salten los fusibles” (he aquí lo de “fuse”), ¿usarás menos energía o añadirás más plantas a tu red social para seguir gastando?.
Haque Design + Research está especializado en el diseño de sistemas interactivos relacionados con la arquitectura y el urbanismo.
La exposición “Situated Technologies: Toward the Sentient City” pretende divulgar experiencias sobre sistemas móviles y en red relacionados con la cohabitación con el espacio urbano. Una referencia bibliográfica actual en esta línea: “Sensing Space: Future Architecture by Technology” (Jovis Verlag, 2009)

Fotos: Natural Fuse / Futuresonic 2009


+: Haque Design + Research
+: Natural Fuse
o: Meriendas a tutiplén o Catálogo de especies ruderales o Litros de Luz

Litros de luz


En Brasil, la necesidad de buscar maneras para tener luz de manera ecoónomica, fomentó la creatividad del pueblo. Así, se ha desarrollado una curiosa manera de iluminar espacios usando la energía solar. Con unas botellas de refresco vacías llenas de agua y un chorrito de cloro, se crean estas lámparas que reflejan los rayos del sol hacia dentro de la casa. Se ha comprobado que la intensidad lumínica es de 40 a 60 W y la gente como la que enseña este vídeo, se muestra muy satisfecha con este invento.

o: Ottimat o Proyecto ABLE o Taxi en Cuba

Atrapanieblas

Hace 30 años, el meteorólogo canadiense Robert Schemenauer se paró a pensar en cómo era posible que sobreviviera la vegetación selvática de algunas zonas del mundo donde apenas llovía. Y se dio cuenta de que lo hacía gracias a los bancos de niebla. A imagen y semejanza de la naturaleza, diseñó unas mallas de hilo capaces de recoger el agua de la niebla y abastecer a poblaciones enteras. En la actualidad, hay pueblos en el altiplano suramericano cuyo único aporte de agua procede de la recogida de la niebla gracias a estas mallas hechas con hilos de polipropileno que se colocan entre sí a una distancia de entre 35 y 45 milímetros, la óptima para que la nube deje agua al impactar contra la malla. Las redes están sujetas a un marco metálico hueco por el que se desplaza el agua.

El Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo (CEAM), ubicado en Valencia, está llevando a cabo dos proyectos que se centran en conseguir agua de niebla para llenar las cubas de las que se nutren los helicópteros antiincendios.

Canarias es el lugar pionero en España en la utilización de esta técnica. Comenzó a utilizarse en el Parque Rural de Teno (Tenerife), donde el agua ha servido, entre otros usos, para la reforestación de los bosques de laurisilva y monteverde endémicas de las islas. En este sentido, la catedrática de Geografía Física de la Universidad de La Laguna, María Victoria Marzol, recibió en 2004 el premio Agustín de Bethencourt por instalar un sistema artificial pionero en la captación de agua del mar de nubes de Canarias. La experta afirma que, con este procedimiento, se ha conseguido obtener hasta siete litros de agua al día, sobre todo en verano: "En el archipiélago se obtiene tres veces más agua de la niebla que de la lluvia. De hecho, a lo largo del año caen menos de 500 litros por metro cuadrado, mientras que con la niebla se logran 2.600 litros". En Canarias también existen proyectos de investigación como el de Anaga, donde se han instalado dos pantallas de 12 metros cuadrados que captan 7,5 litros por metros cuadrado al día, es decir, unos 90 litros de agua al día.
Aunque, evidentemente, este sistema no supone la estrategia única para solucionar los problemas de abastecimiento de una sociedad que consume en torno a 200 o 250 litros de agua al día, la técnica atrapanieblas -según los expertos- es “un recurso potencialmente interesante y se podría evaluar en algunos lugares”, porque los resultados son excelentes y la instalación no es cara.

Vía Público

o: Lotusan o Font Vella o Econa

Sun Station

El trabajo de final de carrera de Julene Aguirre-Bielschowsky es este Sun Station, una pieza de mobiliario urbano que provee de energía (solar y gratuita) en espacios públicos a aquel que quiera hacer uso de ella. El otro día, que se me acabó la batería del móvil cuando mantenía una importante conversación por teléfono mientras caminaba por la calle, me hubiese venido de perlas.

Sun Stations, by german designer Julene Aguirre-Bielschowsky, are pieces of public furniture
that provide free solar energy in open areas, allowing people to charge and use electronics
in a wider variety of places such as: parks, plazas, town centers, university campuses,
cultural centers, train stations, bus stops, etc.

+: Julene Aguirre-Bielschowsky
o: Corona Solar Light o Cargador Portátil o El Viento

Light lane

Si en estas latitudes no se utiliza más la bicicleta en las ciudades es, entre otras cosas, por falta de seguridad. Por la noche, esta sensación de desprotección en el asfalto, se multiplica. Con los carriles bici se mejora la circulación, y la seguridad de los ciclistas aumenta ya que, poco a poco, los conductores de automóviles van respetando estas vías segregadas. De todas maneras, no todas las calles tienen carril bici y en la mayoría de casos los ciclistas tienen que adaptar sus rutas si no quieren correr peligro. El proyecto Light Lane, de Alex Tee y Evan Gant, sigue el esquema contrario: que el carril bici se adapte al usuario. La idea es incorporar un pequeño sistema proyector (un láser) en la bicicleta que defina virtualmente en el suelo unos márgenes de seguridad, para que, de esta manera, la posibilidad de que algún vehículo motorizado arroye a un ciclista sea menor (aunque no nula). La bicicleta es el mejor medio de transporte para desplazarse por las ciudades. Por eso, cualquier alternativa razonable para mejorar este sistema de transporte es bienvenido. Vía Good.is o: Shared Space o Bikestand o Aptera

Ottimat, pelo que adsorbe petróleo

En 1989, el petrolero Exxon Valdez, con una carga de 1,48 millones de barriles de crudo, derramó en la bahía de Prince William Sound, 37.000 toneladas de hidrocarburos. Alaska vivió, así, la peor tragedia ecológica de su historia al encallar el petrolero y verter millones de litros de crudo sobre más de 2.000 kilómetros de costa. Phil McCory, un peluquero de Huntsville (Alabama), siguió la noticia por televisión y quedó aterrorizado por las graves consecuencias del accidente sobre el medio ambiente. Tras numerosas pruebas, McCory creó Ottimat, un material hecho en un 99% con cabellos humanos recogidos de salones de belleza, desarrollado para recoger el petróleo vertido en el mar. Ottimat se basa en el principio de adsorción, es decir, que los pelos atraen las moléculas hidrófobas (como el aceite o el petróleo) y las retienen en su superficie, sin absorberlas. Esto hace que la bayeta de pelos pueda utilizarse unas 100 veces y que pueda recuperarse hasta un 98% del petróleo vertido. La NASA ha estado testeando el experimento y parece que funciona. Esperemos, de todos modos, que no tengan que usarse estas bayetas con demasiada frecuencia, al menos, para su acometido inicial, que era el de recoger los vertidos de petróleo del mar. ¿A alguien se le ocurren otras aplicaciones para este material? +: Ottimat o: Dominant Wave Theory o Use only what you need o Semana de reducción de residuos

Less is more

Las vacaciones de Navidad se han acabado y ello implica la vuelta al trabajo o al estudio. Quería aprovechar para enseñaros algunas prácticas realizadas hasta la fecha por los alumnos de la asignaura de ecodiseño de ESDi, de la cual soy responsable, junto con Iván Merino. El ejercicio "Less is more" consistía en la desmaterialización de un producto. Analizar un objeto y, manteniendo sus funciones, llevarlo a la mínima expresión posible. El trabajo, realizado en el taller, generó -entre otros- los siguientes ejemplos y los alumnos llegaron a la conclusión de que, en muchos casos, los objetos cotidianos pecan de un exceso de piezas y materiales. Isaura Calmet analizó cuáles son las partes de un teléfono y realizó una teórica propuesta con las piezas fundamentales, conservando los valores atribuidos contenidos en el gesto que hacemos al llamar. Luisa García tenía una pistola de agua en casa y la redujo, conservando su función, hasta obtener un objeto de 6 piezas, en lugar de 19, y un peso de 11,5 gramos, en vez de los 52 gramos del original. Isabel Estapé estudió el caso de un cutter. Se percató que lo indispensable es la cuchilla y un soporte que hace que no te hagas daño al ejercer presión. Con un trozo de goma que había en el taller, propuso su nuevo rediseño. Eva Corretgé se compró un portacd's de lo más kitsch. Lo estudió a conciencia, lo desmenuzó y se dio cuenta que no hacen falta 13 materiales diferentes y un peso de 154 gramos para guardar los cedés. Que con 4 materiales y 20 gramos de peso, las cualidades funcionales del objeto pueden ser prácticamente las mismas. Las propuestas surgidas -aunque muchas de ellas, muy interesantes- no dejan de ser anecdóticas. Lo importante es que son el fruto de un proceso de análisis del que pudimos aprender una lección; y es que, en la mayoría de ocasiones, menos es más. +: ESDi o: Ecodiseña 2007 o Rita Botelho o III CVAG

Conociendo el consumo, reduciendo el gasto

Me gusta el nuevo anuncio de Audi en el que, como en las antiguas carreras de cuádrigas que tantas veces hemos visto en el cine -desde Ben-hur, pasando por Grease, hasta The fast and the fourious-, dos personas compiten en sus carromatos para ver quien llega primero. Pero en este caso, no gana quien llega primero, sino el que lo hace consumiendo menos combustible. Por naturaleza, nos gusta superar retos. A ver quién come más salchichas en menos tiempo. Nos ponen un velocímetro y queremos llegar a los 140km/h. ¿Y si nos ponen un dispositivo que nos dice cuánto gastamos?: intentamos gastar cada vez menos. A mí me pasa. Y a los del anuncio también. Sabiendo cuánto consumimos, podemos controlar nuestro gasto y reducirlo. En este concepto tan sencillo, pero tan efectivo, se han basado Clara Descals y Emma Laurin para realizar Econa, el proyecto ganador del Concurso Nuevo Diseño 2008, en la categoría de Ecodiseño. Econa es un sistema que tiene como finalidad concienciar a los usuarios sobre el consumo de agua. Este sistema recibe, almacena y gestiona información sobre el agua consumida en el hogar, para después reproducirla mediante displays locales, que advierten de lo que llevamos gastado y de cuál es la cantidad de agua que deberíamos consumir. Una buena idea, sin duda. ¡Felicidades por el premio! +: La eficiencia en Audi o: Bticino o EnerJar o Loucomcau

Material Beliefs


Lampshade Robot es una lámpara de suelo de estética pop años sesenta. Durante el día emite una tenue luz azulada, mientras que durante la noche proporciona una cálida iluminación difusa. Lo único que la diferencia de otras eléctricas o de baterías está oculto en su interior. Se trata del aparatito Microbial Fuel Cell, que se encarga de descomponer los pequeños insectos que la luz atrae durante las 24 horas y convertirlos en electricidad. De ese modo la lámpara se convierte en un pequeño robot autosuficiente que produce su propia energía para generar iluminación, a la vez que nos libera de mosquitos y otros insectos molestos.
Lampshade es uno de los Carnivorous Domestic Entertainment Robots realizados por James Auger y Jimmy Loizeau en el marco de Material Beliefs, un proyecto impulsado por la Goldsmiths University de Londres que se propone relacionar la investigación científica con la vida cotidiana a través de objetos que combinan diseño, biología y nuevas tecnologías.
Vía El País
+: Material Beliefs o: Arquitecturas genéticas o Superratón o Greensumption