
La idea que tuvieron los chicos del estudio FNP Architekten -y por la que ganaron en 2005 el AR Award for Emerging Architecture- fue la de darle una vida extra a una antigua granja de cerdos, de la cual sólo quedaba las muy maltrechas paredes. Así, introduciendo una estructura de madera en el espacio interior del edificio, consiguieron habilitarlo para su uso, dejando -eso sí- la carcasa intacta y, con ella, todo el valor histórico y emocional...